Pregunta en una barra qué hace el mirceno y te dirán que relaja, que es el que da el efecto sofá, que por encima del 0,5 % te clava en el sillón. Es una respuesta rápida, cómoda y repetida en todas partes. También es una respuesta que no tiene detrás ningún experimento con personas.
Este artículo es el inventario de lo que sí hay. Terpeno a terpeno, estudio a estudio, con el modelo en el que se hizo cada uno y las cuentas que casi nadie hace: cuánto terpeno lleva de verdad lo que te fumas, y cuánto usaron los ensayos de los que salen las frases.
Aviso de partida: hay bastante menos de lo que parece, y lo poco que hay es más interesante que el folclore.
Qué es un terpeno y de dónde sale
Un terpeno es una molécula que la planta construye encadenando una pieza de cinco carbonos, el isopreno. Dos piezas hacen un monoterpeno —limoneno, mirceno, pineno—, y tres, un sesquiterpeno —cariofileno, humuleno—. Los prefijos que suenan a jerga no dicen nada más que eso. Si quieres la química con calma, está en qué es un terpeno.
De cinco carbonos a un terpeno
Se fabrican en los tricomas glandulares, esas cabezas de resina que cubren la flor y que puedes ver con una lupa de veinte aumentos. En el mismo sitio y por la misma ruta que los cannabinoides, lo que explica por qué viajan siempre juntos.
Dónde se fabrican
La planta no los fabrica para ti. Son defensa química y señal: espantan insectos, frenan hongos, atraen a los depredadores de las plagas que la comen. Que a nuestra nariz le resulten agradables es un accidente de la evolución, no un diseño.
Cuánto terpeno hay de verdad en lo que te fumas
Aquí es donde la conversación se cae, y por eso lo pongo antes que los estudios: sin este número, todo lo demás se lee mal.
En una flor curada, los terpenos totales rondan del 1 % al 3 % del peso seco, y la mayoría de análisis caen entre el 1 % y el 2,5 %. Los cannabinoides, en la misma flor, están entre el 15 % y el 25 %. Es un orden de magnitud largo de diferencia.
Lo que hay dentro de un porro de 0,3 g
Dentro de ese 2 %, además, el reparto no es equitativo: tres o cuatro terpenos se llevan casi todo y el resto del centenar descrito aparece en trazas que apenas superan el límite de detección del laboratorio.
Un perfil terpénico frecuente
- β-mirceno 40 %
- β-cariofileno 20 %
- Limoneno 12 %
- α-pineno 8 %
- Los otros cien 20 %
Y esa es la cuenta antes de encender nada. Los terpenos son volátiles: se han ido marchando desde la cosecha, y en la combustión se destruye buena parte de lo que quedaba. Lo que llega a la sangre es una fracción de una cantidad ya pequeña.
Qué se ha probado en personas: los dos ensayos
Después de veinte años de repetir que los terpenos modulan el efecto del cannabis, la lista de ensayos controlados que lo han puesto a prueba en humanos con THC de por medio cabe en dos entradas. Las dos son del mismo equipo, del entorno de Johns Hopkins, y las dos usaron 30 mg de THC vaporizado.
El limoneno y la ansiedad: salió
Publicado en 2024. Veinte adultos sanos, consumidores intermitentes, doble ciego, con placebo. Se les administró THC vaporizado solo, d-limoneno solo (1, 5 y hasta 15 mg) y las dos cosas a la vez.
Resultado: el limoneno redujo la ansiedad, el nerviosismo y la paranoia inducidos por el THC, y lo hizo de forma ordenada por dosis —a más limoneno, menos ansiedad—. No cambió ningún otro efecto del THC, y el limoneno solo no produjo nada apreciable.
Es el mejor dato que existe a favor de la idea de que un terpeno modula el efecto del cannabis. Con una pega del tamaño de la sala: 15 mg de un solo terpeno. Un porro de 0,3 g de una flor con un 2 % de terpenos lleva medio miligramo de limoneno. El ensayo administró treinta veces esa cantidad, en forma pura y sin combustión de por medio.
El pineno y la memoria: no salió
La hipótesis era vieja y muy citada: el alfa-pineno inhibe la acetilcolinesterasa en el tubo de ensayo, así que debería amortiguar el deterioro de memoria que produce el THC. Sonaba bien y llevaba una década repitiéndose como si estuviera comprobada.
Cuando por fin se comprobó, en personas, no pasó nada: el alfa-pineno no mitigó el deterioro de memoria del THC ni alteró de forma apreciable sus otros efectos subjetivos, cognitivos o fisiológicos.
Los dos resultados juntos son la mejor lección de este artículo. La misma clase de razonamiento —una molécula toca un receptor en un plato, luego debería hacer esto en una persona— acertó una vez y falló la otra. Sin el ensayo, no había forma de saber cuál era cuál.
| Ensayo | Qué se probó | Dosis | Resultado |
|---|---|---|---|
| d-limoneno (2024) | Ansiedad inducida por THC | 1–15 mg vaporizados | La reduce, más cuanto mayor la dosis |
| α-pineno (2025) | Memoria deteriorada por THC | Vaporizado, con 30 mg de THC | Sin efecto |
La escalera de la evidencia, para leer todo lo demás
Todo lo que queda por contar está por debajo de esos dos ensayos, y conviene tener claro cuánto por debajo. Un artículo de divulgación cuenta con el mismo verbo —«se ha demostrado que»— cosas que no pesan igual ni de lejos.
Qué peso tiene cada cosa que vas a leer
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Ensayo controlado en personas
Doble ciego, con placebo, midiendo lo que se quiere saber. Sobre terpenos del cannabis hay dos, los dos del mismo grupo, los dos con menos de cuarenta participantes.
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Estudio en animales
Dice que la molécula hace algo en un ser vivo. No dice a qué dosis lo haría en una persona, ni si esa dosis se alcanza fumando. Casi todo lo que se afirma de los terpenos está aquí.
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Ensayo en células
La molécula se une a un receptor en un plato. Es el primer peldaño de cualquier fármaco y el punto donde muchos se caen: la sangre, el hígado y la barrera del cerebro no estaban en el experimento.
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Rueda de terpenos de una web
Un reparto de sensaciones —«relaja», «da energía», «concentra»— copiado de otra web que lo copió de otra. No hay estudio detrás, hay una plantilla.
El beta-cariofileno es el caso raro, y merece su sección
De todos los terpenos del cannabis, hay uno que no encaja en la categoría de «molécula aromática de la que se dicen cosas». En 2008, un trabajo publicado en PNAS demostró que el beta-cariofileno se une al receptor CB2 —uno de los dos receptores cannabinoides del cuerpo— con una afinidad medida de 155 nM, y que se comporta como agonista.
El caso del cariofileno
Lo interesante es doble. Primero, que el CB2 está sobre todo en las células del sistema inmunitario y no en el cerebro, así que activarlo no coloca: por eso los autores lo llamaron «un cannabinoide de la dieta». Y segundo, que el cariofileno está en la pimienta negra, el clavo y el romero. Si comes pimienta, tomas un agonista CB2.
Que la molécula toque el receptor está fuera de discusión. Lo que sigue sin estar establecido es todo lo demás: cuánto cariofileno llega al torrente sanguíneo cuando se fuma o se vapea, si alcanza allí una concentración parecida a esos 155 nM, y qué se nota. Los estudios de dolor e inflamación con cariofileno se han hecho en roedores.
Lo que se ha visto en animales, y la distancia que hay hasta aquí
La mayor parte de lo que se afirma sobre terpenos sale de este peldaño, y hay trabajo serio. El grupo de John Streicher, en Arizona, ha publicado desde 2021 una serie de estudios que encontraron algo llamativo: cuatro terpenos del cannabis —alfa-humuleno, geraniol, linalool y beta-pineno— producen en ratón la tétrada cannabinoide, el conjunto de señales (menos movimiento, menos temperatura, catalepsia) que sirve para reconocer que algo actúa como un cannabinoide.
Trabajos posteriores del mismo equipo encontraron que mezclas de terpenos alivian el dolor neuropático en ratón, y que el efecto desaparece si se bloquean los receptores de adenosina A2a, no los cannabinoides. Es un mecanismo distinto del que todo el mundo daba por supuesto, y es el tipo de hallazgo que hace avanzar un campo.
Ahora, la dosis: 200 miligramos de terpeno puro por kilo de peso, inyectados en el peritoneo.
La distancia entre el laboratorio y el mostrador
Comparar miligramos por kilo entre especies es orientativo y hay que decirlo. Pero tres órdenes de magnitud no los corrige ninguna escala alométrica. Lo que estos estudios demuestran es que un terpeno puede hacer cosas en un mamífero a dosis farmacológicas. No que las haga en el rango que aporta una flor.
Ficha a ficha: los diez que vas a encontrarte
Esta es la parte que suele resolverse con una rueda de colores. Aquí va con la columna que esas ruedas nunca traen: dónde se ha visto lo que se cuenta.
| Terpeno | A qué huele | Dónde más está | Qué se ha estudiado, y en qué |
|---|---|---|---|
| β-mirceno | Terroso, a fruta madura, algo balsámico | Lúpulo, mango, tomillo | Sedación en ratón, a dosis altas. El umbral del 0,5 % que se repite en todas partes viene de una revisión, no de un experimento con personas. |
| β-cariofileno | Pimienta negra, madera | Pimienta, clavo, romero | Agonista CB2 medido en células (Ki 155 nM). Analgesia e inflamación en roedores. Sin ensayos en humanos por vía inhalada. |
| Limoneno | Cáscara de cítrico | Limón, naranja, enebro | Ensayo en humanos: reduce la ansiedad inducida por THC, a 1–15 mg vaporizados. El único con este nivel de prueba. |
| α-pineno | Pino, resina fresca | Coníferas, salvia, eneldo | Inhibe la acetilcolinesterasa en células. El ensayo en humanos no encontró protección de la memoria frente al THC. |
| Linalool | Floral, lavanda, algo cítrico | Lavanda, laurel, coriandro | Ansiolítico y sedante en roedores. En humanos hay evidencia para un preparado oral estandarizado de aceite de lavanda, que no es lo mismo que inhalar linalool de una flor. |
| α-humuleno | Lúpulo, hierba seca | Lúpulo, salvia, ginseng | Produce la tétrada cannabinoide en ratón. Antiinflamatorio en roedores. |
| Terpinoleno | Herbal, dulce, algo a manzana | Nuez moscada, comino, manzano | Sedante en ratón. La etiqueta comercial de «terpeno energizante» no tiene ningún estudio detrás; si acaso, apunta al revés. |
| Ocimeno | Dulce, herbal, algo cítrico | Menta, perejil, orquídeas | Poco estudiado. Antifúngico y antiviral en placa. De sus efectos en un ser vivo no hay casi nada. |
| Nerolidol | Madera, corteza, flor de naranjo | Jengibre, jazmín, árbol del té | Sedante en roedores. Se estudia sobre todo como facilitador de la absorción de otras moléculas por la piel. |
| α-bisabolol | Dulce, floral, a manzanilla | Manzanilla, candeia | Antiinflamatorio y calmante tópico, que es como se usa en cosmética. Nada relevante por vía inhalada. |
Lee la última columna dos veces. De diez terpenos, uno tiene un ensayo en personas a favor, otro lo tiene en contra, uno tiene un receptor medido en un plato, y el resto son roedores o casi nada.
Las temperaturas de vaporización que circulan están mal
Hay una tabla que has visto seguro: la de los puntos de ebullición de cada terpeno, con la idea de que ajustando el vaporizador a 157 °C sacas el THC y a 119 °C el cariofileno. Esa tabla tiene dos errores gordos, y uno de ellos lleva quince años propagándose.
El primero: mezcla presiones. Algunos valores están medidos a una atmósfera y otros al vacío, que es como se destilan estos compuestos en el laboratorio. Un punto de ebullición a 0,05 torr y otro al aire libre no se pueden poner en la misma columna. Los famosos 157 °C del THC son de los primeros: a presión normal, el THC no hierve por debajo de los 400 °C.
Puntos de ebullición reales, a presión normal
140 °C420 °C
El segundo error es más de fondo: el punto de ebullición no es la temperatura a la que un compuesto se evapora. El agua se evapora de un charco a 20 °C sin hervir. Lo que gobierna cuánto sale de algo a una temperatura dada es la presión de vapor, y ahí la diferencia es brutal: a 180 °C, el mirceno se evapora unas 3.500 veces más rápido que el THC.
Esa cifra sí tiene consecuencias prácticas. Significa que en las primeras caladas de una sesión de vaporizador sale sobre todo aroma, y que los cannabinoides van detrás. No que puedas «seleccionar» un terpeno subiendo el mando a un número exacto.
Por qué el perfil del análisis no es el que inhalas
Un informe de laboratorio mide la flor en un momento concreto. Entre ese momento y tu nariz pasan cuatro cosas, todas en la misma dirección.
Por qué el aroma se va antes
- El secado y el curado. Se pierde una parte importante de los monoterpenos, que son los más ligeros y los primeros en irse. Está contado en secado y curado.
- El almacenamiento. Luz, oxígeno, calor y un bote que se abre veinte veces al día. Cada apertura se lleva aroma.
- El calor. Los monoterpenos salen antes; el perfil que entra en el humo no tiene las proporciones del análisis.
- La combustión. Lo que no se evapora se quema. De ahí que el humo huela a humo y no a la flor.
Por eso una flor vieja no huele «menos»: huele distinto. Ha perdido antes lo ligero, y lo que queda es la parte pesada y amaderada. Cómo frenar eso está en conservación de la flor.
La explicación aburrida, que suele ganar
Queda una posibilidad incómoda que hay que poner sobre la mesa: que el terpeno influya en lo que sientes sin necesidad de llegar a ningún receptor.
El olor es una señal potentísima. Modula la expectativa, y la expectativa modula el efecto de una sustancia psicoactiva de forma medible. Una flor que huele intensamente a cítrico produce una anticipación distinta de otra que huele a tierra, y esa anticipación forma parte del efecto que después se cuenta.
Eso no es «estar sugestionado» en sentido despectivo: es un mecanismo real y bien documentado. Pero explica lo mismo que la hipótesis del séquito sin necesidad de que 0,5 mg de una molécula hagan nada farmacológico. Cuando dos explicaciones dan cuenta de lo mismo, la que exige menos es la que va por delante. Está desarrollado en el efecto séquito.
Qué se puede decir en el mostrador sin mentir
Todo lo anterior se resume en una regla de trabajo: describe el olor, que se comprueba en el acto; no prometas el efecto, que no se comprueba nunca.
- «Huele a pimienta y a madera» es verificable: el socio acerca la nariz y lo confirma o no. «Te va a relajar» no lo es.
- Si te preguntan por el mirceno, la respuesta honesta es: lo que se sabe viene de ratones, y no sabemos si a las cantidades de una flor hace algo.
- El único dato humano sólido va del limoneno y la ansiedad, y a dosis mucho más altas que las de un porro. Decirlo entero es más útil que decir la mitad.
- Anota lo que huele cada entrada y qué dijeron los socios. En unos meses tendrás algo que no da ningún laboratorio: cómo describe tu gente lo que pasa por tu barra.
- Si el análisis trae perfil terpénico, guárdalo con la variedad. Comparar dos cosechas de lo mismo enseña más que cualquier rueda de colores.
Y una última cosa, que es la que hace que este tema valga la pena: el campo está vivo. Hace cinco años no existía ni un solo ensayo en humanos y ahora hay dos, con resultados opuestos, que es exactamente lo que pasa cuando se empieza a mirar de verdad. Dentro de otros cinco esta página necesitará una revisión. Eso es una buena noticia.